DIVORCIO Y ADICCIÓN PARTE 2
Estaba yo dentro de un bucle de depresión, tristeza, decepción...
Y no me daba cuenta que me estaba suicidando poco a poco, anhelaba el fin de semana para salir y probar ese polvo blanco que hacía magia en mi, pero también era como una maldición.
Hasta que...
Una vez llegué como a las 6 de la mañana y mis hijos estaban despiertos, estaban pequeños, cuando llegué me abrazaron, yo olía a alcohol, a humo de cigarro.
El más pequeño me preguntó:
- Mami ¿Qué tienes, porqué te ves tan rara, tan fea, que te pasó?
Vi sus ojitos llorosos, y así trastabillando me fui al baño, y al verme al espejo parecía que vi a un monstruo, a una criatura rara, con los ojos llorosos, rojos, hinchados, la boca seca, mi nariz sangraba, la sentía ya quemada por dentro, estaba despeinada, el maquillaje corrido, de inmediato me metí a bañar, mis pies estaban amoratados por haber bailado sin parar casi 9 horas continuas... el agua caliente me purificó, estuve alrededor de una hora ahí dentro...lavando el horror del vicio, de la vergüenza...
Y entonces salí, y los vi en sus camitas y los abracé hasta que se quedaron dormidos, fue entonces cuando juré por Dios, que jamás volvería a probar ese veneno.
Y lo cumplí, por ellos y por mi.
Esa desintoxicación fue por mi cuenta, no acudí a médicos, ni a hospitales o terapia, solo me aferré a la vida, por ellos , por mi, porque después de todo ¡si amaba vivir!
Fiebre, escalofrío, alucinaciones, un mes estuve así, hasta que todo pasó, me sentí renovada, si yo pude, muchos podrán hacerlo, solo falta querer hacerlo, es todo
Comentarios
Publicar un comentario
Hola, recibo con gusto tus amables comentarios, gracias por leerme