LO QUE ME PASÓ DE NIÑA NO FUE MI CULPA...

En mi familia había pobreza, en la casa vivíamos muchas personas, casi todos trabajaban, mi abuelo jubilado, mi abuela me cuidaba mientras mi mamá se iba a trabajar.

Crecí con carencias pero con el amor incondicional de mis abuelos, a mi madre casi no la veía mucho, se iba a las 5 AM a trabajar de Jefa de Costureras hasta Naucalpan y regresaba a las 10 de la noche cuando yo estaba dormida.

Es curioso como una se protege de los malos recuerdos, nunca me di cuenta de las carencias hasta que pasaron los años y entendí lo que pasaba.

También pasados los años me di cuenta de que algo me pasó de niña, algo que mi mente bloqueó por 40 años...de repente el recuerdo de algo terrible me golpeó la cabeza como si fuera una piedra...

Recordé que de niña padecía reumas, a veces me costaba trabajo caminar, me dolían las piernas demasiado, lloraba a cada paso que daba.

Pero lamentablemente no eran reumas...ese dolor era consecuencia de el abuso de alguien de mi propia familia cuando apenas tenía yo 6 años. A veces no podía orinar y mi abuela me ponía lienzos de agua caliente en el bajo vientre, me daba tés, me metía por largo rato en una tina con agua tibia, solo recuerdo sus ojos llorosos cuando yo me quejaba, su abrazo lleno de amor y consuelo.

Entre penumbras me llega la imagen del monstruo, su imagen, borrosa, casi como entre la neblina, lo siento aplastando mi pequeño cuerpo, un dolor intenso y yo sin saber que pasaba ni porqué me sucedía a mí ¿Qué había hecho yo mal para merecer eso?

Amé a mi abuela como a nadie en el mundo, pero ella y mi madre supieron todo...y guardaron silencio absoluto, no le dijeron nada a mi abuelo, sabían que el hubiera matado a ese monstruo si lo hubiera sabido. Fueron cómplices, a veces pienso en aquellos tiempos nadie protegía a los niños, pero y ¿las familias porque guardaban silencio?

Nadie me defendió, nadie sacó la cara por mí, nadie me dijo la causa de que ya en mi adolescencia le tuviera miedo a los hombres, para mi todos eran MONSTRUOS. 

Y viví con esa idea por años, en medio de la ignorancia y la soledad de mis pensamientos.

Nadie debe pasar por esos sufrimientos, te marcan para siempre...




Comentarios